Rupturismo alternativo y metamorfosis musical en Barranquilla
La mirada sonora desde lo urbano como un proceso dinamizador de la cultura musical
Por: Andrea Carolina Morales Cabrera
En Barranquilla, la música se vive en una transformación constante. Más allá de los géneros tradicionales como el vallenato y la salsa, se fusionan sonidos alternativos y urbanos: el rap, el reguetón, el rock y la electrónica agarrados de mano a las raíces caribeñas, dando forma a una esencia sonora tan lejana en la geografía pero tan cercana como extraer sonidos nuevos que se han configurado a través de la migración y también de la nueva era.
Este “rupturismo” musical, como se ha denominado, abre nuevas posibilidades para experimentar y fusionar géneros, un mestizaje cultural que coloca a Barranquilla en el centro de la escena musical urbana de Colombia. La ciudad es un referente emergente tanto en el Caribe como a nivel nacional e internacional.
Desde 2017, cada año se celebra “Baila a la Calle”. Sonidos autóctonos que retumban en la vía de la carrera 50 con Calle Murillo, un escenario donde miles de personas de la ciudad y de diversas partes del mundo se reúnen para disfrutar de diferentes ritmos, como la cumbia y el vallenato, la salsa, entre otros.
Contemporáneo al carnaval también se abren espacios en donde se escuchan géneros como el rock, el techno y el hip hop. Jóvenes artistas, colectivos y casas culturales como Casa Morón, se han convertido en la oportunidad para espacios de muestras musicales y fusiones en la cultura de Barranquilla, buscando visibilidad en un entorno que tradicionalmente ha tenido más enfoque hacia la música autóctona.




















