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Por: Dido Polo Monterrosa

Mairon, el chico, terminó con éxito sus estudios como Biólogo, después de tantos experimentos sabía que debía terminar la carrera que con mucho esfuerzo había comenzado. El título por el que estudió algunos años fue tan efímero… una vez salió de la universidad, no volvió a tocar ningún instrumento que le recordara la Biología. La historia de Mairon, se partió en dos.

Después de varios intentos de maquillaje, pelucas y vestuarios femeninos, nace Reashell Muñoz Acosta, nombre que simboliza a una persona apasionada que se mueve sobre el instinto, un instinto que estaba oculto y que gracias a Wilmer Muñoz; su amigo que llenó de vida y colores su rostro con el maquillaje y a Rafael Acosta; el principal autor de la nueva vida que tenía Mairon y por su puesto, su principal asesor de imagen. Es así como estos personajes crean a Reashell, y como si se tratara de una hija, ella recibe sus apellidos.

Al comienzo, Reashell era un personaje de ocasiones, solo se vestía para eventos especiales y uno que otro reinado que le conseguían “sus padres putativos”. El auge de la rubia ojos verdes era notable y ahora, eran numerosas las invitaciones que aclamaban a ese personaje. Al darse cuenta que ahora se vestía con más frecuencia y que los costos en maquillaje eran sumamente alto, decide aprender a maquillar.

Reashell, una mujer con ganas de aprender cada día más, decide explorar por sí misma todas las técnicas y tendencias del maquillaje. Me cuenta que se convirtió en una obsesión, quería maquillar a todo el que se le atravesara en el camino y entre risas recuerda todos los “parapetos”, como él mismo dice, que les hacía a sus hermanas, amigos y vecinos. En eso también concuerda Grace Manrique, su hermana mayor, o como ella misma decía “la conejilla de indias mayor”, pues fueron incontables las veces que Reashell o Mairon tocaron su rostro.

“Todo empezó como un juego, pero me puyó la curiosidad y quise ir más allá de solo el maquillaje” Reashell Muñoz

Después de dos años en ese proceso, Mairon se consolida como uno de los mejores maquilladores de Polonuevo, pero más que hacerlo por maquillar a otros, era un reto de esta rubia que al estar en sus tacones, debo confesar, me intimida. Reashell entonces aprende a maquillarse por sí misma, y Marisabel empieza a confeccionar los vestidos que usaría, sí, su propia mamá era su fan número uno.

El nombre de Reashell ya era un referente del transformismo en Polonuevo, luego se fue extendiendo por Barranquilla, los municipios del Atlántico y por último, ya se era conocida nacionalmente.

“Reashell es una mujer elegante, seductora, que le gustan los retos, pero sobretodo, una mujer que lleva el mensaje de la inclusión” Grace Manrique

Pasaron algunos años para que su nombre llegara a los oídos de Jairo Polo Altamar, director de la Corporación Autónoma del Carnaval Gay de Barranquilla y el Atlántico, quien asombrado de la belleza y el talento de esta joven artista, decide contactarla para proponerle lo que sería, hasta ahora, el reto más importante de Reashell Muñoz: ser la Reina Central del Carnaval Gay de Barranquilla.

El rostro de Reashell confiesa que no estaba segura de poder asumir ese nuevo reto, pero el apoyo de su familia y de sus amigos fue crucial para ella, pues le recordaban que en la historia del Carnaval Gay jamás se le había dado la oportunidad a un transformista de ser la figura de la reina central sino que ese puesto siempre le pertenecía a las mujeres transgéneros. La rubia que vive en el cuerpo de un hombre no dudó en aceptar la propuesta y en darle un sentido social al carnaval gay 2019: que haya inclusión dentro de una comunidad que busca la inclusión.

La ahora reina central del carnaval gay de Barranquilla tenía la tarea de darle voz a aquellos que hacen parte de la comunidad LGBT, pero que han sido marginados y que no se sienten parte de ella, entre ellos se encontraban las trabajadoras sexuales de la carrera 38 en la ciudad de Barranquilla con las que compartió y tumbó un gran mito que se teje alrededor de ellas: que son peligrosas y atracan a los transeúntes que se acercan. Al contrario, descubrió que son personas igual que ella, que tú que lees esto, que yo, con la diferencia que las duras situaciones de la vida las tienen ahí.

“Reashell es el primer transformista en ser la Reina Central del Carnaval Gay, quedará en la historia” -Jairo Polo Altamar

Reashell, como reina, también visitó fundaciones con personas que padecen alguna enfermedad de transmisión sexual, llevando el mensaje del respeto, del amor propio del cuidado que se debe tener. Para ella, el carnaval gay es más que una fiesta, más que un desfile o una coronación, es demostrar que un transformista puede ser la figura principal de ese carnaval, que la comunidad LGTB trabaja por la cultura y que la cultura no tiene género.

Las palabras entrecortadas de Reashell y su mirada que hipnotiza a cualquier mortal, sin importar sexo o género, me dicen que el trabajo no ha sido fácil y que la tarea apenas comienza. Su reinado solo fue un abrebocas porque ella seguirá trabajando por su comunidad, por una aceptación total hacia ellos, porque haya espacios para todos en el carnaval gay.

El carnaval de Reashell ya terminó, pero el alma que está en ese cuerpo que algunas veces se lo presta a Mairon y otras veces a Reashell apenas empieza a escribir su historia en la comunidad LGTB.