Por: Marinella Carmona y Maria Paula Ropaín/ Fotos cortesia de CASTI
Hay algo sereno en la forma en que Galaes habla. No es estridencia ni urgencia, es seguridad. Una convicción tranquila que parece guiada por su pasión y sus creencias. Con una mirada que no esquiva y una voz que ha impactado a la Costa Caribe.
Cuando responde qué versión de sí misma intenta configurar a través de la música, no titubea para decir: “La más creativa y sincera”. Y mientras lo dice, se logra entrever que no habla solo de canciones, sino de un proceso personal.
Gabriela Lakah Espinosa – mejor conocida como Galaes- es monteriana . Tiene 21 años de edad, estudia derecho y carga una disciplina que aprendió desde adolescente como campeona de tenis de mesa y representando a la selección Córdoba.
A través del dolor, encontró en la escritura un refugio. Desde entonces cada canción ha sido una forma de transformar emociones intensas en palabras que otros puedan habitar. Con canciones como: “Guacherna” con Totoy El Frio, “Ve y diles” y ” Lo admito” ; para Galaes no son solo hits dentro de una lista, representan momentos que han ido marcando su crecimiento artístico y la forma en que el público empieza a reconocer su voz.
“A veces en una canción digo como me siento frente a muchas cosas, sin decirlo directamente”
El salto a la visibilidad
“Gran parte de la canción ya estaba escrita, pero el coro nació en el estudio con ganas de hacer algo diferente”, recuerda la artista sobre la creación de “Tucutum”. Este tema, que explora los ritmos afrolatinos, es el resultado de un proceso donde la intuición manda.
El impacto fue inmediato: un adelanto en TikTok conectó y hoy la canción ya supera las 100.000 reproducciones en Spotify. Esa conexión con la audiencia joven se ha hecho evidente en vivo, logrando una excelente recepción tanto en espacios académicos como la Universidad Pontificia Bolivariana, como en el circuito nocturno de discotecas como La Fechoría, Nativa, Downtown y el restaurante La Guapa.
No lo asumió como suerte, más bien como resultado de su esfuerzo y una constancia sorprendente “Ya no estoy compitiendo contra los mismos 100 artistas que antes subían música, sino que ahora estoy compitiendo contra miles de artistas. No solamente en mi ciudad, ni en mi país, sino a nivel mundial”, reflexiona.

Cantar desde la libertad
Creció escuchando reguetón clásico y con el tiempo, su admiración se inclinó hacia artistas que rompieron moldes. “Bad Bunny sin duda alguna creo que es mi artista favorito”, menciona con emoción. A quien sigue desde sus inicios y admira por su evolución constante y que no se encasilla en un solo género.
En su catálogo conviven trap, R & B, reggaeton y afrobeat. Aunque actualmente su público la identifica más con sonidos afro, asegura que no se siente limitada. “Estoy cómoda haciendo el afro que estoy haciendo. Es un sonido diferente, y eso me hace feliz”
En su música también existe una profunda libertad que hay que apreciar. Galaes no canta desde un molde ni desde lo que otros esperan escuchar, sino desde lo que es, habla del amor sin etiquetas y de las emociones sin restricciones, y es por eso que conecta con su público. Confiesa que sus primeras canciones se inspiraron en una ruptura amorosa y en el duelo entendió su verdadera estrategia.
Quizás por eso su propuesta ha encontrado un fuerte eco en la comunidad LGBTQ+, visibilizando en sus letras, un espacio de identificación, amor y pertenencia.
“Quiero hacer parte de momentos especiales en la vida de cualquier persona que escuche mi música, que alguien un día se sienta triste, pueda acudir a mi música. Si alguien un día está muy feliz, que mi música suene en matrimonios, en cumpleaños, en bautizos, si te rompieron el corazón, tengas una de mis canciones a la mano”, lo dice con una sensibilidad que hace emocionar a quien la escuche.
Gabriela y Galaes
Hasta ahora, no siente una fractura entre su versión artística y la persona. “Somos la misma”, afirma. La Galaes que aparece en redes es Gabriela, una joven que alguna vez soñó con ser youtuber y que hoy aprovecha cada espacio en sus redes sociales para expresarse.
Detrás de cámaras, sin embargo, admite ser aún más emocional. “Soy muy llorona, muy sensible, amo mucho”. Esa intensidad es también el motor de sus letras.
Galaes ya prepara nueva música, nos adelantó colaboraciones, un acústico de cinco canciones y proyecta lanzar su primer EP en los próximos meses. Insiste en que no habrá un “Tucutum 2.0” “Tucutum ya fue lo que tuvo que ser y estoy concentrada en seguir haciendo música, que es lo que más amo”. Su meta no es crecer de golpe, sino “paso a paso”.

Antes de cerrar la conversación, deja una reflexión clara: “Es muy fácil decir ‘sigue tu corazón’, pero es muy difícil hacerlo. Un cobarde es quien deja de ser feliz por complacer a los demás. Hay que hacerlo con miedo, pero hacerlo”, y finaliza la entrevista invitandonos a escuchar su música.
Galaes no solo está construyendo un proyecto musical. Está construyendo una comunidad y una versión más libre y honesta de sí misma.
Fragmento de la entrevista.