Por: Marisell Acuña Pérez
“El Carnaval de Barranquilla se vive al lado del Rey Momo, Adolfo Maury, porque hoy le estoy haciendo un homenaje a la danza más antigua del Carnaval, “El Congo Grande” – Michelle Char
Michelle Char, Reina del Carnaval de Barranquilla 2026, convirtió su paso por la Gran Parada de Tradición este domingo 15 de febrero en un homenaje cargado de simbolismo. La soberana con el atuendo representativo de la comparsa rindió tributo al Rey Momo 2026, Adolfo Maury, director de “El Congo Grande”. Su aparición marcó uno de los momentos más comentados de un desfile que reunió cerca de 130 grupos folclóricos en la Vía 40 y convocó a miles de espectadores.

El Congo Grande: fuerza, historia y liderazgo
Hablar de El Congo Grande en el Carnaval de Barranquilla es hablar de una de sus raíces más profundas. Y dentro de esta tradición ocupa un lugar fundamental: es considerada la danza más antigua de la fiesta, con 150 años de historia desde su fundación en 1875. Su legado ha atravesado generaciones, consolidándose como símbolo de resistencia cultural, identidad afrodescendiente y tradición dentro del Carnaval. Este ha sido liderado por generaciones de hacedores, y actualmente está a cargo del Rey Momo 2026, Adolfo Maury.
La Reina del Carnaval 2026, ha marcado este vínculo simbólico en más de una ocasión. Además de rendir homenaje a Maury durante la Gran Parada de Tradición vistiendo Congo Grande, también lo hizo el pasado 20 de diciembre durante la izada de bandera de la comparsa, donde se celebró sus 150 años de tradición.
Un homenaje tejido en tradición: El vestuario de la Reina
El homenaje de Michelle Char no solo fue simbólico, también fue profundamente cuidado en su ejecución. El vestuario estuvo a cargo de la coreógrafa y diseñadora Julie Henríquez de Donado, quien inició la confección en octubre de 2025 con una premisa clara: crear un Congo 100 % tradicional, respetando la historia y los códigos estéticos que han definido a esta danza durante más de un siglo.
“Se puede fantasear, pero no acabar con el folclore”, afirmó la diseñadora, dejando claro que, aunque el traje debía impactar en lo visual y artístico, su esencia debía mantenerse fiel a la tradición.

La soberana reforzó ese mensaje en sus redes sociales al señalar que se trataba de “Un vestuario que no solo exaltará a mi Momo, sino que también respetará y engrandecerá toda la tradición de esta danza y sus símbolos”. De esta manera, el traje combinó modernidad y feminidad para la Reina, sin perder el respeto por la tradición y los símbolos propios del Congo.
La elección de Julie Henríquez de Donado tampoco fue casual. La diseñadora cuenta con una amplia trayectoria en el Carnaval, en la confección de vestuarios de más de 20 reinas; recientemente, con Sharon Hurtado, Reina del Carnaval de la 44 2026. Su experiencia en atuendos tradicionales fue clave para lograr un equilibrio entre majestuosidad y autenticidad.
Un legado que trasciende el reinado
El recorrido de los reyes por la Gran Parada de Tradición reafirma un compromiso profundo con el legado. La Reina, al elegir el honrar al Congo Grande, y el Rey Momo, como protector de esta manifestación cultural, envían un mensaje contundente: la esencia del Carnaval se preserva honrando sus raíces.
Ese mismo espíritu se reflejó en los reyes del Carnaval de los niños 2026, quienes también rindieron homenaje a una danza patrimonial durante la Gran Parada de Tradición. Sharon Acosta representó la vida y Joshua Ortiz la muerte en una puesta en escena inspirada en la tradicional danza del Garabato, reforzando el valor simbólico de las expresiones folclóricas desde las nuevas generaciones.

Más allá de la fiesta, su legado se mide en el fortalecimiento de las danzas tradicionales, en la visibilización de sus hacedores y en el orgullo colectivo que despiertan en cada barranquillero. Sin duda, en la Gran Parada de Tradición no solo desfilan comparsas; desfila la historia viva de Barranquilla.