Considerada como una de las mejores películas del año 2001, esta comedia es un filme abstracto, satírico y rebelde que a más de uno atrapa por la originalidad de los personajes y la cinematografía de Wes Anderson. Es la vida de la familia Tenenbaum, en la que cada miembro representa un universo único, incongruente y surrealista, conformado por Gene Hackman (Royal O’Reilly Tenenbaum), Anjelica Huston (Etheline Tenenbaum), Ben Stiller (Chas Tenenbaum), Gwyneth Paltrow (Margot Helen Tenenbaum), Luke Wilson (Richie ‘Baumer’ Tenenbaum), Grant Rosenmeyer (Ari Tenenbaum), Jonah Meyerson (Uzi Tenenbaum) y Bill Murray (Raleigh St. Clair). 

Da la impresión de que esta película fue solo un abrebocas para lo que se vendría con El Grand Hotel Budapest, pues utilizando la estructura de un libro y un narrador, Wes nos lleva en un viaje por la desastrosa relación de Royal con sus hijos y esposa, a quienes abandonó hace 22 años, y ahora pretende reconquistar, ya que está en bancarrota y se enteró de que a Etheline le han propuesto matrimonio. Es por esto que finge tener cáncer de estómago, para lograr entrar de nuevo a su antiguo hogar…lo cual logra solo por seis días, tal vez los más bonitos de su vida.
Curiosamente cada uno de los hijos se encuentra en un momento de crisis existencial y al buscar refugio en aquella casa, poco a poco los secretos, problemas y errores del pasado se van desenlazando para volver a vincular esta familia disfuncional. La película cuenta con un guión original y brillante, pero pierde cierto equilibrio cuando Royal es descubierto y todo lo que parecía el significado de la historia se desvanece y empiezan a surgir situaciones demasiado absurdas, sin embargo, el manejo del montaje y la excelente personificación de cada actor, en especial la solitaria Paltrow, hacen desaparecer cualquier sospecha.
También, vale la pena detenerse en la impecable dirección de Anderson, pues esta película cuenta con una construcción de planos bien pensados, por ejemplo la escena donde sentados en una mesa rectangular de 8 puestos, Wes nos muestra la relación entre padre e hijos, distante y casi vacía, en lugar de utilizar diálogos innecesarios. Esta escena es una de las tantas al mejor estilo Anderson, llenos de una composición íntegra e intacta. Es que Wes es un amante de la geometría y la perfecta sincronía entre el juego de plano, plano y sujeto.

Dadaísta y nihilista, esta familia representa una burla total a lo absurdo del orden establecido en nuestras sociedades, es una provocación abierta, por la que Gene Hackman ganó un Globo de Oro por su actuación, y el guion de Wes Anderson y Owen Wilson fue nominado a un premio de la academia, tal vez el secreto para el éxito de esta película es el duo Robert Yeoman en fotografía y Anderson en dirección.Lo curioso es que esta historia narrada como un libro, cuyo principio conocemos, no parece tener un final definido, sino que más bien todo lo acontecido en la película parece ser el comienzo de un nuevo capítulo en la vida de la familia más bizarra del cine. Incluso más que la entrañable familia de Little Miss Sunshine, pero sin superar a Los locos Addams.
Una película imperdible para los amantes de Wes Anderson y el siguiente video explica porque…
https://youtu.be/oL0DseCrqfU