El más grande maestro de acordeones, Andrés Gil, ha vuelto a cobrar importancia en los medios de comunicación. Infortunadamente, esta vez no es por llevar el vallenato a la Casa Blanca o por la coronación de un nuevo Rey Infantil, sino porque está en la quiebra.
Durante más de treinta años, Andrés Gil Torres, mejor conocido como ‘El Turco Gil’, se ha dedicado a la enseñanza musical para niños de muy variados rincones y edades. Su nombre trasciende en el escenario vallenatero por haber tenido bajo su cargo a numerosos artistas que han llevado el característico folclor de Valledupar y la Costa Caribe dentro y fuera del país.
La Academia de Música Vallenata Andrés ‘el Turco’ Gil, ubicada en el barrio Los Mayales, en Valledupar, tiene diez salones. Cada uno de ellos lleva el nombre de algún compositor vallenato o acordeonero fallecido. Juancho Rois o Colacho Mendoza, por ejemplo.

La Academia de Música Andrés El Turco Gil lleva más de treinta años acogiendo a los mejores acordeoneros del país. | Foto: Cortesía
Dentro y fuera de ellos hay aprendices de todas las edades, todos con una marcada pasión por el folclor vallenato, y una habilidad incuestionable para tocar el acordeón. Por ejemplo, se alcanza a escuchar el inicio de la recordada canción interpretada por Fabián Corrales, ‘La consentida’.
Asimismo, también corren por los pasillos algunos niños a los que simplemente les gusta el lugar. “Así es mi abuelo. Él trae a los muchachos y ellos andan por ahí, como si vivieran aquí”, cuenta Abraham González, nieto de Andrés Gil.
La oficina del maestro está repleta de cuadros enviados por varios de sus estudiantes, quienes le dedican gran parte de su triunfo a manera de agradecimiento. Además, varias de las imágenes pegadas en la pared son parte fundamental del recorrido del juglar y su carrera como instructor musical.

Los Niños del Vallenato, agrupación liderada por el ‘Turco’ Gil, fueron los primeros en llevar la música vallenata a la Casa Blanca, bajo la presidencia de Bill Clinton, y a distintos lugares del mundo por varios años. | Foto: Cortesía
En los últimos días, el septuagenario acordeonero ha sido el rostro al que se le ha dedicado más de una muestra de apoyo. La situación económica que enfrenta refleja negligencia por parte de las entidades gubernamentales que, se supone, han debido ayudarlo en medio de su vocación.
El ‘Turco’ ha tenido que solventar deudas creando otras, llegando a tal punto de ser amenazado, como afirmó en varios medios.
“Veníamos recibiendo esos apoyos, de la Gobernación, de la Alcaldía. Firmábamos convenios para dar clase a cuarenta, cincuenta, hasta cien niños de escasos recursos, y con eso la escuela se sostenía. Lamentablemente, este último Gobierno no nos apoyó en esa parte. Y ahí le tocó al Turco Gil estar prestando plata para el sostenimiento de la escuela, profesores, servicios; después me tocó meterme hasta con pagadiarios”, mencionó Gil.

El maestro Andrés Gil ha tenido que sacar de su bolsillo para mantener en pie a su escuela. | Foto: Cortesía
Cuando la financiación iba cayendo cada vez más, el juglar guajiro acudió a un último recurso. “A lo último, me vi obligado a hacer un crédito con una entidad bancaria e hipotecar la casa, que es la que en estos momentos tenemos con orden de desalojo”.
La casa a la que Gil Se refiere está ubicada en el ‘callejón del Purrututú’, en Valledupar. Allí funciona un museo que expone la vida y obra del oriundo de Villanueva, Guajira, y además acoge a niños de escasos recursos a los que el maestro, asegura, “adoptó”. La deuda por la que la vivienda permanecía en vilo supera los cuatrocientos millones de pesos.
“A mí me duele toda esta situación por los niños que viven en esa casa. Se puede decir que en esa casa fue donde se formaron los mejores acordeoneros de esta música vallenata y del mundo”, exclamó el juglar mientras mencionaba la larga lista de acordeonistas que han obtenido su bendición.
“Allí se ha formado Sergio Luis Rodríguez. El Turco ha tenido hasta Rey de Reyes. El Cocha Molina es Rey de Reyes. Por nuestras manos ha pasado Juan Mario de la Espriella, siendo ya profesional”, mencionó con una sonrisa de regocijo. Añadió: “Si me pongo a nombrarte toda esa camada de acordeoneros, se nos va el tiempo”.
La orden de desalojo estaba programada para el 20 de junio a las ocho y media de la mañana. Esta conversación tuvo lugar a eso de las once y veinte. El ‘Turco’, a pesar de su mirada decaída y expresión de cansancio, conservaba, al parecer, una pizca de alivio:
“Hasta el momento no han llegado. Parece que la Alta Directiva de Davivienda, a raíz de la solidaridad, ha postergado por un tiempito más, no sé si un mes, el desalojo de la casa”.
Reconocemos el valioso aporte que ha hecho a nuestro folclor el Maestro #TurcoGil, por eso lo invitamos a que nos acompañe en la formación musical de niños y niñas de corregimientos y sectores más vulnerables de Valledupar que nos permite seguir avanzando en cultura. pic.twitter.com/7rH5QjesHX
— Augusto Ramirez Uhia (@TutoUhiaAlcalde) 3 de mayo de 2018
Por otro lado, el maestro guajiro se refirió a la firma de contratos con la Alcaldía que le permitirían expandir la cobertura de la escuela a otros lugares del Cesar. “La Alcaldía está priorizando un contrato para dar clases en unos corregimientos de Valledupar, como lo es Patillal, donde nació Escalona; dar clases en Valencia de Jesús, donde nació el gran Calixto Ochoa; dar clases en Mariangola, y muchos corregimientos”. Afirmó, además, que estos son para “oxigenarlo un poco”.
Sin embargo, los proyectos a los que Gil hace referencia han estado en trámites desde mayo del 2018. Es decir, ha pasado más de un año y no ha habido ningún avance significativo para cumplir esta promesa.
Ver esta publicación en Instagram
Según declaraciones anteriores del alcalde Augusto Ramírez Uhía, el proyecto, de 120 millones de pesos, aún se encuentra en procedimientos administrativos y contractuales, y espera firmarlo “en los próximos días”.
Con algo de rabia bien oculta tras las señas de agotamiento, el experto acordeonista afirma que “no sabe qué pasa con la cultura”. En su opinión “en este país muy poco se apoya”.
“Pero aquí está el Turco Gil con estos niños que aprenden a tocar un acordeón, una caja, una guacharaca y a cantar; formándolos para que vayan por el mundo diciendo que Colombia no es solamente narcotráfico, que tenemos una cultura bella que mostrar”, manifestó.
Con respecto al apoyo y las distintas campañas que se han visibilizado en redes sociales, el ‘Turco’ asegura que, pese a que “hay mucha gente solidarizada”, aún existe mucho “tilín tilín, y nada de paleta”.
No obstante, agradeció a Rodolfo Molina, presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, y a Joaco Guillén, quien fue manager de Diomedes Díaz. Estos ejecutivos, a través de llamadas telefónicas y de la organización de dos grandes eventos para recaudación de fondos, le han manifestado su apoyo al perito villanuevero.
El maestro aprovechó la oportunidad para pedirle a quien sea el próximo dirigente de Valledupar, y del departamento del Cesar, que tenga un mayor compromiso con la cultura. “No solo con el Turco Gil, sino con muchas escuelas de música que hay”, expresó.

Andrés, el ‘Turco’ Gil, confía en Dios para salir de la situación en la que se encuentra | Foto: Cortesía
Finalmente, el ‘Turco’ asumió fehacientemente que no pasa por un buen momento. Con la cabeza agachada y las manos entrelazadas acepta que, incluso, estuvo a punto de suicidarse en un “momento de debilidad”.
“Estuve a punto de abandonar la escuela, irme pa’ un monte, no sé pa’ dónde, y tirar la toalla, como dicen los grandes boxeadores”, aseguró el maestro. Luego reconoció que los mensajes de apoyo y solidaridad lo han ayudado a levantarse.
Cuando la conversación se cerraba, el máximo mentor del acordeón aseguró esperanzado que su academia se recuperará del mal momento. “Esto está salvado, porque nosotros dependemos de Dios, y Dios aprieta, pero no abandona”.

Bill Clinton, expresidente de Estados Unidos, le obsequió a Andrés Gil una copia autografiada de su libro “Giving” | Foto: Marlon Barros
Por último, enseñó orgulloso el libro ‘Giving: How Each of Us can Change The World’, autografiado por el propio autor, Bill Clinton, expresidente de Estados Unidos. Este le dedica dos páginas, la 99 y 100, al digitador y profesor vallenato.

“Deseo que cada área de conflicto tenga un maestro como el Maestro Gil, y niños como los Niños Vallenatos”, escribe Bill Clinton en la página cien de su libro, segunda página que le dedica al Turco Gil. | Foto: Marlon Barros
La conversación, de poco más de quince minutos, hizo notar una amplia experiencia y nostalgia. Confirmó, una vez más, el mensaje que durante algunas semanas se ha venido reafirmando en el folclor: No se debe desamparar a quien ha luchado incansablemente por preservar un patrimonio tan grande como el vallenato.