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Por: Arytsha Aholibama

“El Poder de la Verdad” es el programa de gobierno del candidato por el Pacto Histórico, Iván Cepeda Castro. El documento de 433 páginas es una recopilación de todos los discursos dichos durante su campaña en los 32 departamentos de Colombia. Aquí, Cepeda plantea una transformación del Estado y de la sociedad colombiana a través de tres grandes ejes: una revolución ética, una revolución económica y social, y una revolución política y democrática.

El que debe apretarse los pantalones es el gobierno, no el pueblo

Cortesía: X

En el primer componente, denominado “revolución ética”, Cepeda propone combatir la corrupción desde sus raíces mediante la creación de un Sistema Nacional contra la Macrocorrupción. Según el programa, este sistema estaría basado en cinco pilares: prevención e información, investigación especializada, juzgamiento eficaz con reparación, presencia institucional en los territorios y movilización ciudadana.

Además, el candidato plantea implementar una estricta ley de austeridad republicana en el Estado, con el objetivo de reducir gastos considerados innecesarios y garantizar un uso más transparente de los recursos públicos. La propuesta incluye una fiscalización rigurosa del gasto estatal y medidas para desmontar redes de corrupción que, según Cepeda, afectan la confianza ciudadana en las instituciones.

La fuerza no está en las armas, está en la conciencia de la gente

Cortesía: X

En materia económica y social, el programa prioriza el fortalecimiento del campo colombiano. Cepeda propone avanzar en una reforma agraria que reconozca al campesinado como sujeto de derechos y continúe con procesos de redistribución, restitución y recuperación de tierras y activos productivos. Y es a partir de esta reforma, que se puede alcanzar la superación estructural de la pobreza y el impulso de una verdadera igualdad sustantiva para nuestra sociedad.

Entre las medidas planteadas se encuentran la creación de un seguro agrícola, el fortalecimiento de la institucionalidad agraria, mecanismos de comercio justo para campesinos y un programa nacional dirigido a las familias pescadoras.

El plan también contempla la continuidad de la política de “Paz Total”, aunque con énfasis en el fortalecimiento de pactos territoriales y el cumplimiento integral de los acuerdos de paz firmados en 2016. A esto se suma un programa nacional de infraestructura vial denominado “Vías para la Paz”, con el que se proyecta construir 30.000 kilómetros de vías terciarias.

Cepeda también propone impulsar transformaciones culturales y sociales. El documento hace un llamado a combatir prácticas machistas, clasistas y racistas, y ratifica el respaldo a las movilizaciones sociales como una herramienta legítima de participación ciudadana.

Condena el fracking y extractivismo minero-energético voraz. Y se compromete a luchar durante su gobierno contra los proyectos que pretendan acabar con la biodiversidad de nuestro país.

Somos parte del poder constituyente y transformador que necesita Colombia

Cortesía: X

El tercer eje del programa, denominado “revolución política y democrática”, plantea fortalecer el poder ciudadano bajo el principio de “mandar obedeciendo”. La propuesta incluye ampliar los mecanismos de participación popular y reforzar el denominado poder constituyente.

En el ámbito social, el programa ubica a las víctimas del conflicto armado en el centro de las políticas públicas, garantizando reparación integral y acceso al agua potable como un derecho humano fundamental en todos los municipios del país.

En educación, Cepeda se compromete a fortalecer la universidad pública gratuita y llevar la oferta educativa a territorios históricamente excluidos. Asimismo, el documento plantea ampliar la participación de las mujeres en espacios de decisión, eliminar las violencias simbólicas, físicas y políticas, y reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres.

El programa también contempla el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y enfatiza que los servidores públicos deben actuar al servicio de la ciudadanía y bajo estricto cumplimiento de la ley.

Por otro lado, Cepeda afirma que Colombia debe seguir promoviendo el debate internacional sobre el necesario cambio de paradigma en la política mundial sobre las drogas. De este modo, y como cuarto elemento de la política exterior afirma que, en la segunda etapa del gobierno del cambio social, pondremos en el centro del debate nacional la superación definitiva del modelo prohibicionista de la mal llamada “guerra contra las drogas”. Y se compromete a trabajar para construir un consenso nacional que permita a Colombia romper con la relación de subordinación ha mantenido frente al país que concentra el mercado más poderoso de drogas ilícitas: Estados Unidos.

Con estas propuestas, Iván Cepeda busca posicionar un proyecto político enfocado en los territorios históricamente olvidados, los derechos de las minorías y la transformación institucional del Estado. Sin embargo, expertos y analistas coinciden en que el principal desafío estará en la capacidad de ejecución de las reformas y en la sostenibilidad fiscal de las iniciativas planteadas en un contexto de presión sobre las finanzas públicas.

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