Por: Sophia Vega
Las relaciones entre Austria y Colombia tienen una historia que atraviesa siglos de migraciones, comercio, ciencia y encuentros culturales. Estos vínculos fueron abordados durante una conferencia que reunió a representantes de la Universidad del Norte, la Universidad de los Andes y la Universidad de Graz para explorar las huellas austriacas en Colombia, con especial atención al Caribe.
Christian Cwik, de la Universidad de Graz, fue el encargado de desarrollar la conferencia, en la que recorrió diferentes momentos de la relación entre Austria y Colombia, desde la presencia de los Habsburgo y los primeros intercambios durante la época colonial hasta las migraciones europeas que llegaron al Caribe colombiano durante los siglos XIX y XX.
El encuentro contó con la participación de Kenneth Loewy, de la Universidad del Norte; Carl Langebaek, de la Universidad de los Andes; y Daniel Rodriguez, de la Universidad del Norte, quien se desempeñó como moderador de la sala.
Una historia que comenzó antes de las fronteras actuales
Durante su intervención, Christian Cwik explicó que para comprender la relación entre Austria y Colombia es necesario alejarse de la idea actual de los Estados nacionales. En los siglos XVI y XVII, los territorios europeos y americanos estaban vinculados mediante coronas, dinastías y redes políticas y económicas.
En ese contexto apareció la Casa de Austria o Casa de Habsburgo, vinculada con la monarquía española desde el siglo XVI. Kiwik señaló que esta relación permitió establecer conexiones entre los territorios europeos bajo dominio de los Habsburgo y los territorios americanos.

La presencia relacionada con Austria también se manifestó en la Nueva Granada. El conferencista destacó la llegada de mineros procedentes del Tirol durante el siglo XVI, quienes participaron en actividades mineras. También mencionó la presencia de misioneros provenientes del Tirol y Bohemia, vinculados a las misiones jesuitas.
De la minería a la ciencia
Las conexiones no se limitaron a la actividad económica. Entre los personajes mencionados durante la conferencia estuvo Samuel Fritz, jesuita de origen austriaco que llegó a América a través de Cartagena durante el siglo XVII.
Fritz desarrolló trabajos relacionados con la astronomía y realizó observaciones sobre los pueblos indígenas del Amazonas. Una de sus obras más destacadas fue un mapa detallado del Amazonas elaborado junto con grupos indígenas. Para Kiwik, este trabajo constituye un ejemplo temprano de las relaciones científicas entre Austria y América del Sur.
El Caribe como punto de encuentro
Con el paso de los siglos, las conexiones entre Europa y Colombia adquirieron nuevas dimensiones. El Caribe se convirtió en un espacio fundamental para la llegada de migrantes, comerciantes y empresarios.
Las historias familiares expuestas durante el encuentro mostraron cómo esas grandes transformaciones históricas también pueden entenderse a través de experiencias individuales. Una de las intervenciones recordó el caso de un ingeniero austriaco que terminó llegando a Colombia después de que un contrato de trabajo en Japón fuera cancelado debido al conflicto entre Japón y China.

La historia de las migraciones también estuvo relacionada con el desarrollo empresarial. Otro de los testimonios recordó a un padre que emigró a Colombia en 1938 y que posteriormente estuvo vinculado con Semperit, una empresa austriaca dedicada al procesamiento de caucho.
Migración, exilio y nuevas raíces
El siglo XX marcó otro momento importante en esta relación. La persecución nazi provocó la salida de numerosas personas de Europa y algunas de ellas encontraron en Colombia un nuevo destino.
En los testimonios compartidos durante el encuentro aparecen historias de familias que tuvieron que abandonar Europa y buscar rutas de salida a través de diferentes países antes de llegar a América. Puerto Colombia fue uno de los puntos de entrada para quienes llegaban por vía marítima.
Una de las experiencias narradas recordó cómo los refugiados que llegaban al puerto podían encontrar personas que hablaban sus mismos idiomas y que los ayudaban a establecerse en el país.
Barranquilla y la diversidad migratoria
La conferencia también permitió destacar el papel de Barranquilla como ciudad receptora de migrantes. La ciudad se convirtió en un espacio de encuentro entre personas provenientes de diferentes lugares y tradiciones.
Uno de los participantes destacó que la apertura de Barranquilla hacia personas de distintas partes del mundo contribuyó a darle una identidad particular dentro del Caribe colombiano.

De esta manera, las historias de Austria y Colombia no se reducen a una relación diplomática o política. También se encuentran en las familias, las empresas, los puertos, las universidades y las experiencias de quienes cruzaron el Atlántico para comenzar una nueva vida.
Una historia construida desde las personas
Uno de los elementos centrales del encuentro fue la importancia de mirar la historia desde las experiencias individuales. Las historias familiares permiten observar cómo los grandes procesos migratorios se materializan en personas concretas, con nombres, profesiones, recorridos y vínculos familiares.
Como se planteó durante el conversatorio, la historia no se construye únicamente desde los gobiernos o los países, sino también desde las historias personales.
Desde los vínculos de la Casa de Austria con los territorios americanos hasta la llegada de migrantes y profesionales al Caribe colombiano, la relación entre Austria y Colombia ha atravesado diferentes épocas y escenarios.

La conferencia de Christian Cwik, con Kenneth Loewy y Carl Langebaek como participantes y Daniel Rodriguez como moderador de la sala, permitió recorrer esas conexiones desde una perspectiva que combina historia, migración, ciencia, economía y memoria familiar.
Más que una relación entre dos lugares distantes, la historia entre Viena y el Caribe revela una red de intercambios que dejó huellas en Colombia y, especialmente, en la historia del Caribe.