Jayati Ghosh advierte que la desigualdad económica amenaza la democracia y frena el desarrollo

Por: Valerie Caballero

La economista india planteó la urgencia de reformar los sistemas tributarios y transformar las políticas económicas para reducir la concentración de la riqueza, durante su ponencia en el marco del XL Congreso Nacional de Estudiantes de Economía y el VI Congreso Iberoamericano de Economía y Empresa.

“La desigualdad económica constituye una emergencia global que debilita la democracia, obstaculiza la reducción de la pobreza y agrava la crisis climática”. Así lo expuso la economista india Jayati Ghosh durante la ponencia Why Reducing Inequality Is Central to the Development Project?

En su intervención, Ghosh sostuvo que enfrentar este problema exige reformar los sistemas tributarios, fortalecer la capacidad de los Estados para financiar servicios públicos y replantear el propósito del desarrollo económico para poner el bienestar de las personas en el centro.

Ghosh presentó cifras sobre la distribución de la riqueza mundial para evidenciar la magnitud de las brechas económicas. Según los datos expuestos durante la conferencia, mientras el 50 % más pobre de la población mundial recibió apenas el 1 % de la nueva riqueza generada desde comienzos de siglo, el 1 % más rico concentró una proporción equivalente al 38 %. Esta concentración contrasta con el persistente aumento de la inseguridad alimentaria. Para la economista, ambos fenómenos reflejan las contradicciones de un modelo en el que la acumulación de riqueza en los sectores más privilegiados coexiste con la incapacidad de garantizar condiciones básicas de vida para millones de personas.

Jayati Ghosh también advirtió que la desigualdad no se limita a las diferencias de ingresos, sino que repercute directamente en el funcionamiento de las instituciones democráticas. A su juicio, la acumulación de riqueza permite que grandes fortunas y corporaciones ejerzan una influencia desproporcionada sobre las leyes, las regulaciones y las decisiones gubernamentales, favoreciendo sus propios intereses.

“La economía está ahí para servir a la sociedad y a las personas”, afirmó Ghosh al insistir en la necesidad de cambiar la visión que orienta las decisiones de los responsables de formular políticas públicas.En ese sentido, señaló que las desigualdades de origen también restringen el acceso a la educación y a otras oportunidades, lo que limita la movilidad social y desperdicia capacidades que podrían contribuir al desarrollo colectivo.

Frente a este panorama, la economista señaló la necesidad de abordar la evasión fiscal, el traslado de beneficios de las empresas multinacionales hacia jurisdicciones con menor tributación y las prácticas de elusión que reducen los ingresos públicos. Según explicó, estas dinámicas, sumadas a las presiones para disminuir los impuestos por temor a la fuga de capitales, limitan la capacidad de los gobiernos para financiar servicios esenciales, como la salud y la educación públicas.

Ghosh agregó que las desigualdades económicas también dificultan la respuesta frente al cambio climático, debido al peso de las decisiones de consumo e inversión de los sectores más ricos en las emisiones contaminantes. A esto se suman las restricciones fiscales que enfrentan numerosos países de ingresos bajos, cuyas condiciones de financiación y endeudamiento pueden reducir su margen para responder a las crisis económicas y sociales.

Como conclusión, la economista insistió en que reducir la desigualdad debe ser un objetivo central de cualquier proyecto de desarrollo y no una consecuencia secundaria del crecimiento económico.

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