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La rampa que no sube y la acera que no baja: así es moverse con discapacidad en Barranquilla 

Por: Amada Rosa, Andrea Ortiz y Jesús Guerrero Arrieta

Por años, las personas con movilidad reducida en Barranquilla han sorteado andenes rotos, rampas imposibles y buses sin accesos. Aunque la ciudad ha invertido en infraestructura y presume de ser incluyente, en la práctica sigue dejando atrás a quienes más dependen del espacio público adaptado. 

Una ciudad que invierte en grande, pero olvida lo básico: la movilidad para todos 

Barranquilla se ha consolidado como una de las ciudades más dinámicas y estratégicas de Colombia, con una visión de desarrollo que se refleja en su presupuesto para 2025, el cual asciende a 6.7 billones de pesos, de los cuales 5.5 billones están destinados a inversión, representando un aumento del 39% respecto al año anterior. Sin embargo, este crecimiento no ha sido equitativo para todos los ciudadanos. A pesar de las millonarias inversiones en infraestructura y modernización urbana, las personas con movilidad reducida continúan enfrentando barreras arquitectónicas que limitan su acceso y participación plena en la vida urbana. Esta paradoja plantea interrogantes sobre la inclusión real en el modelo de desarrollo de la ciudad.  

“La gente no se da cuenta de que soy una persona discapacitada hasta que me ven tirado en el piso con mi bastón, después de empujarme en la estación de Transmetro”. Emmanuel Calderon, es una de las 22 mil personas de la ciudad de Barranquilla con algún tipo de discapacidad. Es el claro ejemplo de lo que viven las personas con movilidad reducida día a día en los espacios públicos. 

Emmanuel nos deja saber que a pesar de que Barranquilla sea una de las ciudades más importantes de Colombia nos falta mucho para llegar a ser una ciudad inclusiva. “Las comunicaciones que maneja tanto la Alcaldía como la secretaria se jactan mucho de que son una ciudad muy inclusiva, se han puesto incluso al nivel de Medellín o Londres y creo que estamos muy lejos de eso.”

Espacios modernos, barreras antiguas: la accesibilidad sigue siendo un privilegio 

En lugares principales de la ciudad Como el Malecón del río, los centros comerciales o el transporte público, se observa el deterioro de espacios y accesos para personas con movilidad reducida. A inicios de 2025, la Alcaldía de Barranquilla, bajo el liderazgo de Alejandro Char, anunció con entusiasmo la incorporación de una nueva flota de buses para el sistema Transmetro, con la promesa de fortalecer la inclusión de personas con discapacidad.

Según lo informado, los nuevos vehículos contarían con accesos más amigables, espacios para sillas de ruedas y otras adecuaciones pensadas para garantizar la movilidad de todos los ciudadanos. Sin embargo, más allá de los anuncios oficiales, aún persisten dudas sobre la implementación real de estas mejoras y su cobertura efectiva en toda la ciudad.

Celebración Alejandro Char y miembros por las nuevas flotas de transmetro. 
 Foto por: Alcaldía de Barranquilla

Para muchos usuarios con movilidad reducida, el transporte público sigue siendo una barrera más que una solución. Por ejemplo, Enmanuel expresa “Ni siquiera puedo decir que tengo la autonomía de usar transporte público porque es todo un proceso, es toda una burocracia que hay detrás y simplemente es inefectivo, totalmente inefectivo. Para poder acceder a todos estos buses que son los que me sirven, tengo que hablar con el encargado, tiene que hacer una llamada al superior, entonces tengo que esperar treinta, cuarenta minutos por un bus que se supone que pasa cada veinte.” 

En varios puntos de la ciudad, las intervenciones pensadas para mejorar la accesibilidad de personas con movilidad reducida presentan fallas evidentes. Rampas demasiado inclinadas, huecos en el pavimento, espacios estrechos y obstáculos como postes o bordillos altos dificultan el tránsito seguro y autónomo. “No hay formas de acceder a los diferentes lugares, no hay espacio de esparcimiento que estén adecuados para ellos, los centros deportivos, son de cierta manera también aislados de esas posibilidades, no hay suficientes escenarios deportivos accesibles, a pesar de que las personas con discapacidad pueden ser deportistas paralímpicos.” Menciona Pilar Pinzon directora de la fundación unicornio que apoya a personas con movilidad reducida. 

Emmanuel cuenta una experiencia en un lugar de la ciudad con condiciones similares a las ya mencionadas esta situación no solo genera inconformidad en Emmanuel, sino también en otras personas, locales o visitantes, que enfrentan a diario las barreras que impone la ciudad a quienes tienen movilidad reducida. “Más o menos por el Portal del Prado, estaba intentando caminar hacia una farmacia y de repente vi que había una rampa conectada directamente con una escalera, entonces fue super absurdo porque o sea no sabía muy bien qué hacer porque o sea la rampa terminaba y nohabía un espacio entre la rampa y la escalera, creo que incluso, para una persona con una movilidad más normal también sería complicado pasar por ahí.”

Explicación de las medidas tomadas en el transporte público y la implementación del plan piloto para mejorar la movilidad de las personas con discapacidad en la ciudad de Barranquilla.

Inclusión en el papel, exclusión en la práctica: cuando la accesibilidad se queda en promesas

Víctor Cantillo Magister en ingeniería de tránsito y transporte menciona “Aunque existe una legislación que data de hace más de 20/25 años que establece unos estándares que deben cumplirse, lo cierto es que Barranquilla dista mucho de implementado.” En 2022 se realizó un plan piloto donde fue la primera ciudad del país en dar un permiso preferencial de estacionamiento y movilidad para regular el uso de las zonas especiales de parqueo y las exenciones en movilidad, tales como las medidas de pico y placa.

Como parte de una estrategia para garantizar el respeto a los derechos de las personas con movilidad reducida, Barranquilla implementó un plan piloto que buscaba regular el uso adecuado de los espacios de parqueo exclusivos. Durante esta fase inicial, los vigilantes de centros comerciales fueron designados como veedores del cumplimiento, mientras que los agentes de tránsito recibieron capacitaciones para, posteriormente, adelantar una etapa de comparendos pedagógicos. Al finalizar ese periodo, se contemplaba la imposición de sanciones económicas, tal como lo establece la normativa nacional. Según las autoridades distritales, el propósito del proyecto era promover la equidad, fortalecer la cultura ciudadana y sensibilizar a la población sobre la importancia de respetar la movilidad de las personas con discapacidad.

Eucaris Navarro secretaria de tránsito y seguridad vial coloca el primer permiso preferencial en  
carro de persona con movilidad reducida Foto por: Alcaldía de Barranquilla

La gestora social Silvana Puello expresó “Este es un sueño compartido con muchos barranquilleros, cuando lanzamos esta campaña de los parqueaderos no nos esperábamos tanta acogida y esto demuestra que más de un barranquillero quiere cambiar esta conducta.”

Sin embargo, como muchos proyectos en Barranquilla lo que inició siendo un sueño para muchos en poco tiempo se convirtió en una pesadilla, este plan piloto no estuvo activo ni un año y el permiso preferencial se convirtió en una decoración más en los carros. Para Emmanuel y muchos Barranquilleros esta falla refleja dos problemas de fondo: la falta de infraestructura adecuada y la escasa conciencia ciudadana.

“Tal vez va a haber un cambio a futuro digamos en un nivel más institucional, pero lo veo muy poco probable porque somos muy poca gente. La cantidad de necesidades que tiene una persona discapacitada varían muchísimo, entonces si no creo que haya un cambio por ahora, pero pues lo que queda es ser optimista y seguirse adaptando, supongo.” Añadió Enmanuel.

Te invitamos a escuchar nuestro reportaje radial, “La ciudad que no camina: Desafíos de la accesibilidad en Barranquilla”, donde ampliamos la información.:

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