Por: Ariana López
Viernes 15 de agosto.
En una sala repleta de colegas, amigos y oyentes, el periodista deportivo Ramiro Alfonso Jiménez presentó su libro Entre goles, viajes y pasiones en un formato que parecía diseñado para narrar un partido importante: un primer tiempo audiovisual —un video que trazó sus orígenes y el sentido del proyecto— y un segundo tiempo conversacional junto a los periodistas Hugo Illera y Fausto Pérez Villarreal, bajo el sello de Santa Bárbara Editores. La velada terminó con dos guiños emotivos: la lectura de un texto de Camila Jiménez, hija del autor, y la intervención de un hincha célebre, “El Cole”, quien honró la labor de Jiménez y sus colegas, al transmitir emoción a personajes como el.
El video introductorio funcionó como una “antesala de camerino”. Jiménez recordó cuando, de niño, acompañaba a su padre a vender yuca y ñame en el mercado público y una clienta lo sorprendió con una frase que cambió su destino: “tú tienes voz de locutor”. La pieza recorrió, además, el tránsito del autor por la radio local y sus estudios de Derecho, financiados con una beca, en un relato que combinó memoria familiar, esfuerzo y vocación.

Presentación Entre goles, viajes y pasiones 15 de agosto 2025. El Punto/Ariana López
Conversatorio: oficio, tenacidad y la memoria del fútbol
Ya en escena, Illera y Pérez Villarreal subrayaron dos rasgos que atraviesan el libro y la carrera del autor: tenacidad y disciplina. El diálogo reconstruyó hitos del periodismo deportivo barranquillero, el aprendizaje junto a referentes de la crónica y la apuesta de Jiménez por viajar y narrar “desde la cancha”, incluso cuando la industria migraba a la cabina con señal de TV. “Entre goles, viajes y pasiones no es nostalgia: es memoria viva del oficio”, se dijo en el panel, aludiendo a una escritura que alterna anécdota, humor y humanidad para restituir él detrás de cámaras del relato deportivo.
En esa línea, el autor agradeció a sus maestros y afectos —familia, colegas, amigos— y evocó el momento en que pasó de “segunda voz” a narrador titular en una emisora local, luego del traslado de Édgar Perea a Bogotá. El recuento incluyó nombres entrañables, programas y dinámicas de una época que forjó generaciones de oyentes.
Uno de los pasajes más aplaudidos fue la historia de cómo Jiménez viajó a Buenos Aires para el célebre 5–0 de Colombia a Argentina. Sin recursos para costear el desplazamiento, terminó adquiriendo —a contrarreloj— una tapa de Bavaria ganadora de una promoción que le aseguró tiquetes y hospedaje. La narración, recreada en el conversatorio con humor, ilustra el tono del libro: el azar favorece a quien se prepara y no deja de insistir.
El momento más íntimo llegó con la lectura de Camila Jiménez, quien habló no solo como hija sino como lectora: “este libro huele a estadios y a tardes de radio”, dijo, antes de invitar a los asistentes a llevarse un ejemplar para encontrar —en cada página— una lección sobre constancia, amor por el oficio y sueños que se cumplen trabajando. Su intervención reforzó una idea central del lanzamiento: Entre goles, viajes y pasiones trasciende el anecdotario para convertirse en bitácora de vida y manual de entusiasmo para nuevas generaciones.
El cierre fue puro tiempo adicional emocional. “El Cole”, hincha reconocido por su voz y carisma, describió cómo las narraciones de Jiménez contagian la gradería en los momentos límite. Recordó una de esas frases que prenden la plaza —“en un minuto se quema un continente”— para explicar esa fe que, a veces, parece llamar el gol. El aplauso fue inmediato: la cabina, el micrófono y la tribuna se fundieron en una misma respiración, como si todos hubieran presenciado un empate agónico en el 90+4’.

Presentación Entre goles, viajes y pasiones 15 de agosto 2025. El Punto/Ariana López
Una edición para quedarse
Detrás del evento estuvo Santa Bárbara Editores, sello que viene apostando por voces caribeñas y formatos más dinámicos en presentaciones de libros. La editorial resaltó que la obra de Jiménez no solo entretiene: conserva memoria social y pone en valor el periodismo deportivo como un género literario popular, capaz de reunir a públicos de distintas edades en torno a relatos que suenan a estadio, barrio y cabina.
Como el propio libro, la noche para el autor, fue una suma de voces que recuerdan que el fútbol —y su narración— son también una forma de contar la vida: con viajes, pasiones y goles que se gritan a coro. La conversación, lejos de la autopromoción, buscó mostrar el ecosistema humano que sostiene la crónica deportiva: editores, productores, comentaristas y una audiencia fiel que, partido a partido, completan la historia.