Escrito por: Sharid Núñez.
Desde este 11 al 14 septiembre se lleva a cabo en distintos puntos de Barranquilla la versión número 31 del Festival Internacional de Danzas Folclóricas de la Confraternidad. Este evento, que reúne a grupos de danza nacionales e internacionales, celebra el valor de la identidad cultural y la importancia del cuidado de la salud mental a través de puestas en escena de danza folclórica.
A las 8 de la mañana, en el Centro de Convenciones de la Universidad del Atlántico en Barranquilla, nueve grupos de danza folclórica hicieron su debut con presentaciones que resaltaron la riqueza cultural de distintas regiones de Colombia y de países invitados. Sobre el escenario se encontraron expresiones de Yopal, Medellín y Campo de la Cruz, junto con delegaciones de Venezuela, Perú, Ecuador, Paraguay y San Juan de la Trinidad. Cada muestra se convirtió en un símbolo de convivencia e intercambio cultural, propósito que ha marcado la esencia del festival organizado por la escuela Palma Africana.
En esta ocasión, el festival no solo rindió homenaje a la diversidad cultural, sino que también abrió un espacio para reflexionar sobre el bienestar emocional. Bajo la premisa de que la danza es más que un espectáculo, cada montaje apeló a la sensibilidad individual y colectiva para recordar que expresarse y liberarse a través del folclor es también una forma de cuidar la salud mental y fortalecer la convivencia social.

La directora del encuentro, Carmen Meléndez, destacó que en esta versión del festival el principal reto es lograr que las comunidades conozcan y comprendan que a través de los múltiples elementos que integran la danza folclórica, diferenciada del simple acto de bailar, se evoca la identidad cultural: “la nuestra, la identificación mía con lo de los otros y otras”.
Sin embargo, materializar esa apuesta por la identidad cultural no ha sido sencillo, pues el festival ha tenido que sostenerse con recursos propios y con el apoyo de algunas alianzas con entidades públicas de la ciudad, debido a la falta de comprensión y respaldo de otras instituciones. Para su próxima versión, se espera contar con un mayor apoyo y colaboración de las entidades gubernamentales, al tiempo que las personas y los grupos folclóricos continúen reconociéndose desde sus raíces.
El festival se extenderá hasta el 14 de septiembre con actividades en distintos escenarios de la ciudad: muestras artísticas, recitales, ponencias y talleres. Los eventos son de entrada libre para que los barranquilleros y los países invitados disfruten de estos espacios llenos de diversidad, tradición y bienestar emocional.