Por: Mariangel Rodríguez De la Hoz
Paloma Susana Valencia Laserna nació el 19 de enero de 1978 en Popayán, Cauca. Es abogada y política, quien lleva ejerciendo como senadora de la República de Colombia por el partido Centro Democrático desde 2014.
Tiene una especialización en Economía de la Universidad de Los Andes, realizó una maestría en Escritura Creativa en la Universidad de Nueva York.
Fue candidata a la Cámara de Representantes por Bogotá en las elecciones legislativas de 2006 por el movimiento político “Alas Equipo Colombia”, aspiración que no prosperó. Fue precandidata presidencial en 2018, y electa como Senadora de la República de Colombia en los periodos legislativos 2014 – 2018 y 2018 – 2022.
Valencia ha sido promotora de debates de control político fundamentales desde el Centro Democrático. Fue la vocera en el debate que expuso las supuestas irregularidades de la elección de Juan Manuel Santos; denunció 2,3 billones en publicidad y contratos en las votaciones.
Su trayectoria como Senadora de la Republica
Como analista y columnista de medios de comunicación en Colombia, mantuvo unas posturas críticas frente al gobierno de Juan Manuel Santos; y al ser amiga cercana del expresidente Álvaro Uribe Vélez, este le propuso hacer parte de su lista cerrada al Senado para las Elecciones Legislativas 2014 por el Partido Centro Democrático ocupando el tercer renglón en dicha lista y siendo designada Senadora de la República para el período 2014-2018, tomando posesión el 20 de julio de 2014.
Valencia junto al Partido Centro Democrático se opuso a varias iniciativas lideradas por el Gobierno Santos como la eliminación de la reelección presidencial, el Acto Legislativo para la Paz, y la reducción al 15% del umbral para el Plebiscito por la Paz. También ha sido opositora al Acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y las FARC-EP y al manejo de la economía del gobierno de Juan Manuel Santos. Durante el actual gobierno, Valencia ha estado en contra de reformas, como la pensional, laboral, de salud, tributaria y agraria.
Posturas Polémicas
Paloma Valencia, a través de su cuenta en la red social X, propuso un referendo para dividir el Departamento del Cauca en dos partes, una para los mestizos y la otra para los indígenas, una medida que fue considerada racista por algunos sectores. La senadora defendió su propuesta desde la posibilidad que da la constitución de 1991 para crear entidades territoriales indígenas. De igual modo en sus mensajes puso como ejemplo el caso de Antioquia, que en su momento dio espacio a la creación del departamento de Caldas.

La congresista argumenta que, para ello, la Constitución de 1991 planteó las autonomías territoriales y administrativas para las minorías y que cada pueblo tiene la capacidad de decidir sobre su territorio.
“Eso es lo que han pedido los indígenas del Cauca, autonomía frente a las autoridades locales. Creo que ayudará a evitar más confrontaciones”, escribió Valencia en X.
En las redes sociales la criticaron afirmando que no es necesaria esta medida y la calificaron de racista. Con respuestas como de la exsenadora:
La inmensa mayoría de la población del Cauca es indígena y afrodescendiente, y viven en la pobreza. ¿La solución es dividir al Cauca?
Afirmaciones sobre la Corte Suprema de Justicia
En junio de 2018, la senadora Paloma Valencia publicó en su cuenta de X que, según información que había recibido, la Corte Suprema de Justicia planeaba emitir una orden de captura contra el expresidente y exsenador Álvaro Uribe Vélez. Según la senadora, esto tendría como objetivo impedir el avance de la propuesta del presidente electo Iván Duque de promover una reforma que unificara las altas cortes.
La Corte Suprema de Justicia respondió mediante un comunicado en el que calificó las afirmaciones como “irrespetuosas” e “irresponsables”, y negó que existiera alguna orden de captura contra Uribe o cualquier plan en ese sentido. También manifestó su rechazo al uso de su nombre para difundir información que, según indicó, carecía de fundamento.
Diversos medios reportaron que la senadora no presentó documentos u otras evidencias que respaldaran la afirmación.
Controversia por señalamientos a Deyanira Gómez
El 3 de marzo de 2025, la senadora Paloma Valencia publicó en su cuenta de la red social X un mensaje en el que realizó afirmaciones sobre la médica Deyanira Gómez, testigo clave en el caso judicial contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez. En el trino, Valencia escribió:
“Su vida ha estado siempre agitada por la cercanía del crimen. Estuvo casada y tuvo un hijo con un jefe medio de Las FARC en el frente 21, condenado y sobrino de Pedro Nel -segundo cabecilla de las Farc. Con Pedro Nel Deyanira mantuvo vínculos y conversaciones, hasta un teléfono especial para hablar con él. Tenía relaciones con jefes de las Farc de frente 25 y 42.”
Estas declaraciones fueron rechazadas por la defensa de Gómez, representada por el abogado Miguel Ángel del Río, quien interpuso una denuncia penal por presunta injuria y calumnia ante la Corte Suprema de Justicia alegando que las afirmaciones carecen de sustento probatorio y vulneran la dignidad de la médica.
Como parte del proceso, la Corte Suprema citó a la senadora a una audiencia de conciliación el 1 de abril de 2025, en la que ambas partes debían comparecer para intentar resolver el conflicto por vía extrajudicial. Hasta la fecha, no se ha informado públicamente sobre una decisión definitiva respecto a la denuncia.
Sus propuestas como candidata presidencial
La senadora Paloma Valencia ha construido su aspiración presidencial sobre un discurso centrado en el fortalecimiento de la seguridad, la autoridad institucional y la reactivación económica. Entre sus principales propuestas plantea una política firme contra los grupos armados ilegales, mayores herramientas para la Fuerza Pública y una revisión de los procesos de paz que, según ella, no han garantizado resultados efectivos. En materia económica, defiende la reducción de cargas tributarias para estimular la inversión y el empleo, así como un Estado más austero y eficiente. También ha insistido en reformas a la justicia y en una agenda educativa que priorice calidad, mérito y cobertura, proyectándose como una figura de línea conservadora dentro del espectro político nacional.