Por: Arytsha Aholibama
El ministro de Ambiente, Fabio Arjona, revocó la medida mediante la cual el Gobierno de Gustavo Petro había declarado una Reserva de Recursos Naturales Renovables de carácter definitivo en el sector La Baja, ubicado en el departamento de Santander.
La medida que ahora queda sin efectos había sido adoptada mediante la Resolución 0996 del 6 de agosto de 2026. Apenas una semana después, la Resolución 1037 del 13 de agosto, ordenó su revocatoria directa.
Esta decisión deja sin protección a una reserva de 1.499 hectáreas en la microcuenca de la quebrada La Baja, una zona estratégica para la regulación hídrica de Santurbán, y ambientalistas advierten que la medida puede abrir nuevamente la puerta a proyectos mineros en el páramo.

La razón judicial detrás de la revocatoria
Arjona sostiene que la decisión no obedece a un rechazo de los estudios científicos que justificaron la protección de La Baja, sino a problemas jurídicos y procedimentales.
A través de la página oficial del Ministerio de Ambiente se afirmó: “La revocatoria no constituye un pronunciamiento en contra de los fundamentos técnicos, científicos o ambientales que dieron origen a la iniciativa de protección de la microcuenca de la quebrada La Baja”. Y anuncian que llevarán a cabo una nueva evaluación técnica y jurídica integral sobre la protección del área. Según MiAmbiente, esta revisión permitirá que las decisiones que se adopten cuenten con soporte científico y seguridad jurídica.
El Ministerio señaló además que la Resolución 0996 fue expedida mientras se encontraba en curso una tutela relacionada con el proceso y mientras estaba pendiente una recusación contra la entonces ministra encargada, Irene Vélez.
Es decir, jurídicamente, el Gobierno sostiene que no está declarando que La Baja deba dejar de ser protegida, sino que pretende comenzar nuevamente el procedimiento bajo otras condiciones. Pero el problema político y ambiental está precisamente en lo que puede ocurrir durante ese nuevo proceso.
Básicamente, por ahora, los efectos de aquella reserva sobre las 1.499 hectáreas quedan sin vigencia y que deberá adelantarse nuevamente el procedimiento de consulta y delimitación.
¿Por qué importa tanto La Baja?

Santurbán no es simplemente una montaña con vegetación de páramo. Los páramos cumplen una función fundamental en la captación, almacenamiento, regulación y liberación del agua, y Santurbán es uno de los principales sistemas de abastecimiento hídrico del nororiente colombiano.
Además, abastece de agua a más de 2,5 millones de personas en Santander y Norte de Santander.
Desde hace años, Santurbán es escenario de una disputa entre la protección del agua, la minería tradicional y la posibilidad de desarrollar grandes proyectos de extracción de oro en su área de influencia.
El miedo detrás de la revocatoria

Antes de asumir el liderazgo de MinAmbiente, Fabio Arjona, habló públicamente sobre la posibilidad de formalizar la minería existente alrededor de Santurbán y mencionó específicamente a Aris Mining como un posible ejemplo.
Aquellas declaraciones encendieron las alarmas entre los defensores de Santurbán. Y es que, un vínculo empresarial entre el ministro de Ambiente y una empresa minera, genera dudas.
Por otro lado, una investigación de La Silla Vacía encontró que Abelardo de la Espriella y el empresario Serafino Iácono tienen una relación empresarial a través de Dominio De la Espriella, sociedad relacionada con la marca de licores del mandatario colombiano.
Iácono fue durante años una figura relevante en Aris Mining y aunque dejó la junta directiva en 2024, continuó como accionista de la compañía. Y esa coincidencia merece, como mínimo, explicaciones públicas, transparencia y escrutinio sobre posibles conflictos de interés.