Por: Nicolle Maurello y Gabriela Romero
El 23 de octubre, en la Alianza Francesa, se lleva a cabo el conversatorio “La paridad importa: diagnóstico de la participación de las mujeres en festivales de cortometrajes de cine colombiano”. Que busca orientar a visibilizar y combatir las brechas que existen dentro del cine nacional acerca de las mujeres.
La jornada contó con la participación especial de Jimena Prieto Sarmiento, Realizadora Audiovisual y Gestora Cultural quien es fundadora y directora de Cine femenino, mediante estudios de investigación determina distintas problemáticas que cuestionan que ocurre en los festivales de cine y sus directoras, también cómo esto puede influir en la realidad que se está viviendo. Es así como Jimena abre espacio a este conversatorio y comienza a detallar una situación que muchas mujeres experimentan dentro de su trayectoria en su carrera como realizadoras audiovisuales, evidenciando la lucha que han tenido las mujeres por una completa visibilización dentro de este campo laboral.
Prieto afirma, “Las mujeres aportaron la creación del lenguaje audiovisual. Sino pues en Colombia y como en la realidad latinoamericana, las mujeres no han sido visibilízalas, pero eso no significa que no hayamos estado allí”. Es aquí donde ella indica que el rol de las mujeres dentro de proyectos audiovisuales ha sido muy limitado a la hora de ser mostrado, sobre todo en países latinoamericanos donde, si bien, la brecha entre la toma de roles con poderes de decisión entre hombres y mujeres ha disminuido, sigue existiendo esa amplia competitividad desigual entre ambos géneros, ya que los cargos ocupados por mujeres dentro de la industria audiovisual en proyectos del 2009 al 2022 es de apenas un 62,8% en la muestra realizada dentro de la investigación en países latinoamericanos. (Killary CineLab).
Sin embargo, países como Argentina, la brecha entre géneros dentro de la industria audiovisual es disminuida, debido a que existe mayor equidad entre pares. Desde los años 60, empezaron a realizarse festivales con premios desde una categoría femenina y masculina. Con el tiempo al notar cierta equidad ya que hombres y mujeres recibían premios de forma igualitaria, estas categorías se unificaron, comparte Jimena.
Continuando con la exposición de ideas; en el conversatorio se realizaron tres preguntas al público referentes sobre la exclusión de las mujeres en la industria audiovisual, donde una realizadora audiovisual del público, María Riveros* (nombre ficticio para mantener su anonimato), proveniente de una comunidad indígena, comparte su testimonio resaltando lo difícil que es siendo mujer aspirar a tener los mismos cargos de dirección que un hombre.
Además, se mencionan otros temas como la maternidad de las mujeres que trabajan en lo audiovisual. María Riveros* hace hincapié a como por su cultura ha sido fuertemente señalada por no continuar con los roles tradicionales de una mujer de su comunidad. Ella también comenta que al ser madre su desarrollo profesional tuvo que verse obstruido, donde Prieto señala que “durante los últimos dos años, más del 97% de las mujeres inscritas a festivales tienen a su cargo una persona que cuidar, ya sean hijos o familiares”
Esto abre paso a que tanto mujeres como hombres provenientes del público compartan sus opiniones y experiencias respecto a la brecha desigual en el campo audiovisual. Por lo cual, se expone la idea de “los roles masculinizados o feminizados” en la industria audiovisual. Esto no solo encasilla a hombres y mujeres en cierto tipo de trabajos, si no que promueve una mayor competitividad de las mujeres hacia los hombres al querer aspirar a un “rol masculino”, esto fomenta que exista mayor esfuerzo en las mujeres para al menos ser consideradas a la hora de querer ocupar trabajos importantes dentro de un proyecto audiovisual.
Finalizando la charla, se concluye sobre la importancia de que las mujeres propiamente sepan a qué tipo de desigualdades pueden enfrentarse dentro de su vida laboral, para que así, ellas mismas no sean su propio impedimento para poder ascender dentro de su desarrollo profesional. Como también se espera que las próximas generaciones puedan adquirir mayor consciencia del conflicto que genera dentro de la vida de una mujer las inequidades entre ambos géneros, para así eventualmente, crear espacios de trabajo en proyectos audiovisuales donde la mujer sea igual de valorada que el hombre.
