Escrito por: Santiago Goenaga Russo.
En el marco de Cátedra Europa, el profesor Sergio Álvarez brindó una conferencia titulada “De Festen a Druk: una invitación al cine de Thomas Vinterberg”. El evento, que se llevó a cabo en el salón Alejandro Obregón de la Universidad del Norte, exploró la visión artística y las diversas aristas temáticas que ofrece la obra del cineasta danés.
La conferencia dio comienzo con Festen, el primer largometraje de Thomas Vinterberg, calificada como una obra maestra por el gran director Ingmar Bergman. La película se centra en la celebración del 60° cumpleaños de un patriarca danés, en la cual varios miembros de la familia deciden revelar oscuros secretos. Para Álvarez, Festen es su película favorita y la más influyente en su forma del cine, ya que la considera una celebración de la vida y una profunda reflexión sobre el concepto de la verdad. El cine de Vinterberg invita a pensar en la búsqueda de la verdad tanto en términos generales como en la descubrimiento particular del sentido en la vida. “Las historias de Vinterberg nos impulsan a querer vivir, a soltar cuando creemos tener el control de todo”, afirmó el profesor.
Festen está enmarcada dentro del movimiento Dogma 95, fundado por Vinterberg junto a Lars von Trier como una reacción al cine comercial y artificial. Inspirados por la Nouvelle Vague francesa, especialmente por figuras como François Truffaut, los cineastas del movimiento buscaban romper con las normas establecidas y volver a las raíces del cine, priorizando la historia, los personajes y la autenticidad emocional sobre los efectos técnicos y la estética superficial.
El manifiesto de Dogma 95 se materializó en un conjunto de reglas conocidas como el “Voto de castidad”, que debían seguirse para que una película fuera considerada parte del movimiento:
- Rodaje en locaciones reales, sin alterar el entorno ni añadir utilería.
- Sonido directo: no se puede usar música añadida en postproducción.
- Cámara en mano: el movimiento debe provenir de la acción, no de grúas o efectos.
- Debe ser en color, sin iluminación artificial.
- No se permiten efectos especiales ni filtros.
- No se debe incluir acción superficial (como asesinatos o armas).
- La historia debe situarse en el presente, sin ambientaciones de época o futuristas.
- No se permite el crédito del director (para evitar el culto al autor).
- El formato debe ser académico (4:3), no widescreen.
- El director no debe considerarse un artista, sino un servidor de la historia.
Durante la conferencia, el profesor Sergio Álvarez mostró el tráiler de Festen y compartió anécdotas del rodaje, como la ocasión en que una de las reglas se rompió al cubrir una fuente de luz que entraba por una ventana. Este incidente le permitió a Vinterberg reflexionar sobre el Dogma 95 como una guía flexible para hacer un cine más honesto y humano, en lugar de un conjunto rígido de normas.
Con el paso del tiempo, Vinterberg se alejó voluntariamente del Dogma 95, sintiendo que las reglas se habían convertido en una prisión creativa. Además, consideraba que la etiqueta de ser uno de los fundadores del movimiento limitaba su libertad artística. El cineasta quería explorar nuevas formas narrativas sin sentirse atado a una doctrina estricta.
A partir de esa reflexión, surgió el Dogma 25, una reinterpretación contemporánea del manifiesto original, con un enfoque más flexible. A diferencia del Dogma 95, que imponía restricciones técnicas, el Dogma 25 propone el uso consciente y ético de los recursos cinematográficos, pero siempre manteniendo la autenticidad artística como principio rector.
Finalmente, el conferencista presentó Druk (conocida también como Another Round), protagonizada por Mads Mikkelsen. En esta película, Vinterberg reflexiona sobre la crisis existencial de las personas de mediana edad que sienten que no saben qué hacer con sus vidas. El filme subraya la importancia de soltar y desinhibirse para encontrar momentos de gozo y alegría, a la vez que reflexiona sobre los excesos a los que podemos llegar caer en esta búsqueda. Álvarez mencionó que la película también se siente como un homenaje a la hija del director, quien falleció a los 19 años antes de que comenzara el rodaje.
Al final del evento, el profesor Sergio Álvarez recalcó con respecto al cine de Vinterberg y del Dogma 25 que “hay que escribir la verdad, y esa conexión con la búsqueda de sentido en el mundo es clave para hacer buen cine”.