Por: Arytsha Aholibama
Cartagena, 17 de abril de 2026. En el marco del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (FICCI), se llevó a cabo la proyección del primer cortometraje animado de El Espectador y un conversatorio, del que hicieron parte el equipo que estuvo detrás de esta producción audiovisual.
“Mientras haya tinta” es una obra animada de casi media hora, que aborda la vida de Guillermo Cano Isaza, periodista asesinado en 1986 y ex director del diario El Espectador, cuya trayectoria estuvo marcada por la defensa de los derechos humanos y la libertad de prensa.
La producción reconstruye los pensamiento de Cano a partir de sus propias columnas y su célebre postura ética frente al poder. Es desarrollada íntegramente por: Nicolás Achury como director, Jorge Cardona Álzate y Nicolás Achury como guionistas, Valetina Matiz como productora general, Fidel Cano Correa como productor ejecutivo, Carlos Eduardo Díaz como director de arte e ilustrador, Jaime Lecompte como modelador y animador 3D. Un equipo que trabajó durante un año para lograr volver este proyecto una realidad.

“No vendemos, no hipotecamos, no cedemos nuestra conciencia a cambio de un puñado de billetes”. La frase, atribuida a Cano y retomada en el cortometraje, funcionó como eje de la conversación.
Desde el equipo realizador subrayaron que Mientras haya tinta no busca solo reconstruir el pasado, sino interpelar el presente: ¿qué significa hoy ejercer el periodismo con independencia? ¿Qué riesgos implica sostener una voz crítica? En ese sentido, la pieza se instala en un terreno entre memoria y denuncia.
En entrevista con Nicolás Achury
En una entrevista en exclusiva con el director de Mientras haya tinta, se pronfundizó en el proceso de creación de una producción de este tipo. Achury comentó que no todas las historias son adecuadas para adaptarlas a una producción audiovisual, debido a la inmediatez en la que los medios de comunicación actuales necesitan compartirlas.
“En el Espectador lo hemos intentado cada vez más, y es no centrarnos solo en la cobertura inmediata, sino intentar trabajar historias a profundidad, donde nosotros podamos en realidad conocer los temas a profundidad e informar con la mejor capacidad posible”
Por otro lado, el director habló de cómo este tipo de proyectos también busca generar un efecto positivo en aquellos que lo ven, y lograr que la difusión masiva de dicho contenido termine ayudando a solucionar un problema.

El cortometraje animado está divido en cinco partes, en las que se cuentan distintos momentos críticos que atreveso el diario al mando de Cano, y la forma en la que El Espectador respondió y sobrevivió. La parte final titulado: Si pudiéramos detener el tiempo, funcionó cómo un extra en la obra para mostrar que detrás de El Espectador hay personas que tienen una familia, sueños y sacrificios.
“El exeditor general de El Espectador, Jorge Cardón Alzate , nos ayudó en la construcción del guión. Los dos nos sentamos a elegir cuatro momentos específicos de la vida de Guillermo Cano y los dividimos cronológicamente en hechos coyunturales”.
Achury reconoce que Ophelia Muñoz, la directora de archivo de El Espectador, fue clave para poder encontrar eso y organizarlo. Y cuando ya tenían el guion, lo siguiente que hicieron fue empezar a el proceso de animación.
“Dirigir el primer cortometraje animado de El Espectador fue tremendo, pues es un proceso gigante. En periodismo no se suele hacer como producciones cinematográficas, pero pues hemos ya estado por festivales, hemos estado proyectándolo en muchos lugares. Entonces, pues sí, ha sido tremendo, es algo nuevo, que no había hecho el periódico”.
Se espera que el cortometraje siga presentando en distintos escenarios, cómo festivales. Mientras que Achury comenta que seguirán creando producciones innovadoras y experimentando con las herramientas que ofrece un mundo que está en constante cambio.