Por: Alejandra Macías e Isabella Giraldo
Natalia Urquijo, dueña de la pastelería SweetNat, ubicada en la calle 85, inició su emprendimiento vendiendo brownies y tortas. Su negocio tomó fuerza cuando trajo a Barranquilla el famoso pavé de leche Klim, lo que la impulsó a abrir, en menos de un año, su primer punto físico.
El local de SweetNat destaca por una cuidada estética donde predominan los tonos rosados y blancos, un aroma constante a café recién colado y una vitrina repleta de todo tipo de postres. Sin embargo, esta propuesta no siempre ha sido así. El origen de este proyecto nació cuando Natalia Urquijo, durante su paso por el programa de Medicina y motivada por su independencia económica, comenzó a comercializar sus preparaciones caseras en los pasillos universitarios. “Yo en su momento era y soy estudiante de medicina, estaba como en quinto semestre y a mí siempre me ha gustado hacer dinero, pero era super buena haciendo pudines y brownies”, recuerda Urquijo. “Empecé vendiéndolos en la universidad y luego los empecé a montar en TikTok y así la gente me fue conociendo”.
Natalia recuerda su primera venta como una interacción completamente normal y espontánea, lo que poco a poco trajo la confianza en la calidad de sus productos. “A mí no me da pena nada. Yo llegaba a la universidad y así yo no te conociera, yo decía: ‘Hola, amiga, ¿cómo estás? Mira, tengo estos brownies, tengo esto, ¿qué me vas a comprar hoy?’”. Además, resalta la importancia de la innovación y la ricura en los productos, especialmente en sus brownies de chocolate. “Mis brownies de chocolate son una cosa de locos, entonces como que enamoré a la gente y la gente me compraba hoy y al día siguiente me decían: ‘¿No trajiste más? ¿Dónde hay más?’”.
Además, su visibilidad en redes creció exponencialmente cuando trajo a Barranquilla el pavé de leche Klim, un postre que hace unos dos años solo comercializaban un par de reposterías en Bogotá. Como reveló la emprendedora en un video de TikTok, el impacto de este lanzamiento en TikTok fue inmediato y transformó la escala de su negocio, permitiéndole pasar de comercializar 20 unidades diarias a vender más de 120.
Para ese momento, el negocio operaba desde la casa de sus padres, la cual se quedó pequeña ante la alta demanda de pedidos, lo que hizo necesaria la transición hacia un local propio. “Empecé un diciembre con dos personas y ya íbamos por febrero y éramos ocho personas. Entonces, yo diciendo, ‘Ya, yo me tengo que salir de la casa de mis papás porque es su privacidad y yo aquí con este un montón de gente.’ Y bueno, empecé a buscar locales”. En la actualidad, SweetNat cuenta con 17 trabajadores directos y 7 indirectos.
Sin embargo, el inicio de esta nueva etapa enfrentó un imprevisto logístico mayor cuando, apenas 48 horas después de la apertura, se iniciaron obras viales sobre la calle 85 que se prolongaron por año y medio. “Cuando yo cogí este local, la dueña nunca nos comentó nada. Ya cuando teníamos el contrato y literalmente todo el local listo, empezamos a ver noticias… A los dos días nos dijeron: ‘No, la vamos a cerrar’ y literalmente eso fue lo que hicieron: durante año y medio se cerró”. El impacto en el sector fue profundo. “Los clientes no podían entrar, no había parqueo, nos quitaban mucho la luz, nos quitaban mucho el agua. Hubo muchos obstáculos y nunca nos sentimos como que en realidad acompañados de parte de la Alcaldía”. Incluso, muchos locales vecinos se vieron obligados a cerrar debido a la caída de ventas que causó la obra.
Al ver el cierre de locales, la calle totalmente cerrada y en construcción y el declive en ventas, Natalia convirtió las plataformas digitales (principalmente Instagram y TikTok) en su principal herramienta de difusión y apoyo comunitario. “Algo malo lo convertí en algo bueno: me hice visible en redes sociales por algo malo que me estaba pasando”, explica Urquijo. “Yo sabía que ellos no me iban a ayudar, pero sabía que tal vez mi clientela sí me iba a poder ayudar. Si no hubiese alzado la voz, ahora tal vez todo seguiría igual, pero nos hicimos populares también porque mucha gente tuvo esa empatía con nosotros como emprendedores”. En este sentido, las redes sociales fueron esa estrategia clave para alzar las ventas y darse a conocer. En estas plataformas Natalia ya cuenta con una comunidad de más de 50.000 seguidores que aman SweetNat.
Esta cercanía con sus seguidores facilitó la consolidación de iniciativas como el Festival del Pavé, un evento anual donde ofrecen porciones del postre a $10.000 COP que genera ventas de entre 1.000 y 1.200 unidades diarias. “Mi mamá me dijo: ‘Hazlo una vez al año, sácalo por 8 días… obviamente vas a vender volumen, entonces ahí sí vas a ver la rentabilidad’. Nos volvimos virales”. Esta idea surgió con la necesidad de la repostera de cubrir los deseos de sus clientes, aspecto en el que Natalia Urquijo se destaca. “El año pasado muchas personas me decían, ‘Ay, Nati, pero es que tú no vendes el tamaño pequeño’”. Sin embargo, vender un tamaño tan pequeño de manera permanente no deja mucha rentabilidad, por lo que Natalia creó este festival, ocho días de agosto en los que cualquier pavé lo podrán conseguir por menos de la mitad de su precio.
Además, siendo la mitad de sus seguidores habitantes del sur de la ciudad, SweetNat abrirá una isla en el centro comercial Parque Alegra para facilitar el acceso a clientes de sectores como Soledad y Galapa. “Mi clientela: el 50% es del norte, el 50% es del sur. Al cotizar un domicilio salía en 12.000, 15.000 o 20.000 pesos”, señala Urquijo. “Montar un local [en calle] me parecía muy peligroso por el tema de las extorsiones, así que buscamos en un centro comercial y nos habilitaron una isla hermosa en Parque Alegra que va a tener terraza”. Esta nueva isla abrirá en pocos días y será anunciada su apertura por medio de las redes sociales de SweetNat.
A futuro, el plan de crecimiento contempla la proyección nacional hacia ciudades como Cartagena y Bogotá durante el próximo año. “El otro año tenemos pensado abrir en Cartagena una sede, en Bogotá otra con el favor de Dios, aquí ya no tenemos pensado abrir más sedes, nos quedamos con en estas dos”, aclara Urquijo. Esto debido a que el mercado repostero en Barranquilla se encuentra muy saturado, día a día crecen nuevos negocios y cocinas ocultas. Sin embargo, al reflexionar sobre el factor diferencial para posicionar una marca de repostería, Natalia Urquijo señala la importancia de innovar: “Yo totalmente siento que acá las reposterías, y no es por denigrar a ninguna, pero se quedan en un solo concepto. En cambio, SweetNat es un lugar donde tú consigues tarta vasca, cheesecake, brownie, galletas, postres, lo que tú quieras, o sea, tú puedes conseguir acá cualquier producto y nos hemos enfocado en que sean productos deliciosos”.
Urquijo concluye subrayando la autenticidad en la comunicación: “Para mí es muy importante que seas tú mismo, construir una marca orgánica. La gente quiere más: muestra tu vida, muestra tus procesos, muestra cómo emprendes”. Esto demuestra que el éxito de una marca no solo depende de la calidad del producto, sino de la autenticidad con la que se conecta con la gente.
Así, con la mirada puesta en el mercado nacional y una comunidad que no deja de crecer, la fundadora de SweetNat resume su filosofía de trabajo con una visión clara que sigue guiando cada uno de sus pasos: “Uno siempre tiene que ir más allá de las cosas”.