Por: Sebastián Ramírez Trujillo [En alianza informativa con CERI]
El 8 de septiembre pasará a la historia en la agenda del presidente de la Espriella por dos eventos hito, el levantamiento de la suspensión a los permisos de porte legal de armas y la visita del 72.º secretario de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica, Marco Rubio.
A la 1:00 PM, fueron el encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos, Hugo Guevara; el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa; el canciller Omar Bula y la embajadora María Consuelo Araújo los encargados de recibir al secretario Rubio y a su delegación para la visita oficial, hecha en el contexto de una gira de asuntos estratégicos de Estado, política exterior y afianzamiento de lazos con los países miembros del Escudo de las Américas y colaboradores diplomáticos, comerciales y políticos.
A las 2:00 PM, el secretario de Estado y su esposa arribaron al Batallón Paraíso, donde son recibidos por el presidente y la primera dama y se les presentan honores de la Escuela de Suboficiales de la Armada.
El canciller Bula afirmó que la agenda plantea tres prioridades durante la reunión: “cooperación en seguridad contra el narcotráfico, fortalecimiento del intercambio comercial y defensa de los “valores compartidos”.
Seguidamente, el presidente y el secretario sostienen el encuentro según el itinerario. El secretario Rubio manifestó su intención de restaurar y fortalecer la relación histórica entre los dos países, hasta construir una nueva etapa de cooperación además, sostuvo que el nuevo Gobierno colombiano enfrenta decisiones heredadas de administraciones anteriores y que, a la vez, debe responder a las consecuencias de la emergencia provocada por el terremoto.
Finalmente, de esta reunión se produjeron dos memorandos de entendimiento críticos, suscritos por el canciller Bula y el secretario Rubio y que establecieron lo siguiente: cooperación estratégica civil en materia nuclear y el aseguramiento de las cadenas de suministro en minería de materiales críticos y tierras raras, que coincide con el encuentro en Caldas sobre yacimientos de tungsteno.
Los temas tratados en los memorandos dejan entrever una confianza y reciprocidad diplomática que, lenta pero seguramente, se están recuperando. Con un énfasis en una agenda a futuro que permita proteger y asegurar recursos energéticos, además de adentrarse en la investigación y viabilidad de otras fuentes de energía como la nuclear. Frente a estos objetivos de largo plazo, solo el tiempo demostrará la efectividad de esta reunión.