Por: Laura Moncayo
El Bayern Múnich se consagró campeón de la DFB-Pokal tras imponerse en un partido que presentó dificultades durante gran parte del juego. En la primera mitad del partido, disputado en el Olympiastadion de Berlín, VfB Stuttgart mantuvo el control de la posesión y logró limitar las acciones, lo que dificultó la generación de llegadas con claridad.
Durante ese tramo inicial, el Bayern tuvo pocas llegadas claras, mientras su oponente sostenía el ritmo del juego y evitaba que se generaran oportunidades de gol, razón por la cual, el marcador se mantuvo sin goles hasta el descanso. Más tarde, la situación cambió en el minuto 57, cuando Harry Kane abrió el marcador y cambió el rumbo del partido. A partir de ese instante, el equipo logró mejorar su funcionamiento, adelantó sus líneas y comenzó a tener una presencia mucho mayor en zonas de ataque.

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Con el paso de los minutos, Kane amplió la ventaja con dos anotaciones más, completando así un hat-trick que resultó determinante en el resultado final. Una actuación individual que marcó la diferencia en el partido más importante de la temporada. Por su parte, Luis Díaz participó en una de las jugadas de gol con una asistencia que también quedará en la memoria de esta final.
En el tramo final, el Bayern mantuvo el control del partido y administró la ventaja obtenida en la segunda mitad. El rival, que había sostenido el dominio durante la primera parte, no logró revertir la situación.
Con este resultado 3-0, el Bayern Múnich se quedó con el título de la DFB-Pokal, completando así su doblete número 14 en Alemania. Harry Kane terminó la final con tres goles y cerró una temporada histórica con 54 tantos en todas las competiciones.

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