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Por: Andrés Álvarez 

Liverpool, actual campeón de la Premier League, atraviesa una temporada de altibajos (con más bajos que altos) en lo que respecta a su rendimiento. Con la última derrota ante el Brighton 2-1, el equipo red vuelve a mostrar su vulnerabilidad y falta de ideas en el campo. Algunos mencionan que esta vulnerabilidad se debe al bajo rendimiento de las diferentes estrellas del equipo. Por ejemplo, Salah no está en su mejor momento y ahora que anunció su salida a final de temporada solo deja pensar que él también sabe que su nivel no está a la altura de las expectativas. Por otro lado, hay quienes afirman que Slot no funciona como técnico actualmente y que la liga que ganó, la Premier 2024-25, fue gracias a los frutos del antiguo director técnico Jürgen Klopp. Sin embargo, ¿cuál puede ser la verdadera razón detrás del declive del Liverpool? Este bajo rendimiento no se trata de situaciones aisladas o excepciones, sino de un patrón de derrota en el que el equipo parece estar cayendo: el desempeño de los jugadores, en el que las estrellas atraviesan una campaña discreta; los planteamientos del DT que generan más dudas sobre si es una idea de juego efectiva, y un estado de ánimo negativo que se traduce en resignación por parte del equipo. 

Recuperado de: noticias caracol 

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En primer lugar, los jugadores no están rindiendo al nivel que deberían y el único delantero que está dando la talla es Hugo Ekitike. Tenemos el ejemplo de uno de los jugadores más importantes en la historia reciente del Liverpool: Mohamed Salah. El egipcio registra 10 goles y 9 asistencias en todas las competiciones con el equipo red. Tan solo la temporada pasada, en el mes de febrero, el atacante registraba la suma de 30 goles, un contraste descomunal que refleja el mal estado de este jugador actualmente. Aunque el equipo tenga destellos de calidad como puede ser el mediocampista Dominik Szoboszlai, quien lleva 12 goles y 8 asistencias, la ofensiva del equipo no está dando la talla. Otra de las preocupaciones es el delantero traído del Newcastle por un valor de mercado que lo convierte en el tercer fichaje más caro de la historia. Alexander Isak solo registra 3 goles y una asistencia, números que no justifican en absoluto la inversión realizada. Por su parte, Ekitike registra 17 goles y 6 asistencias en la temporada, siendo el único delantero del equipo que marca realmente la diferencia en la cancha. En un equipo que aspira a competir por todo, depender de un solo delantero no es una solución, es una señal de alarma. 

Recuperado de: Express 

Como segundo punto tenemos los planteamientos del director técnico, Arne Slot, cuyas tácticas le han permitido al equipo tener la posesión, pero no efectividad en la finalización de la jugada. Con Klopp al mando de Liverpool, el equipo jugaba con un 4-3-3 y usaba un estilo de presión tras pérdida. Sin embargo, esto no era lo único, el equipo dirigido por Jürgen era conocido por sus transiciones rápidas al ataque, una contra demoledora. Ahora, con Slot a la cabeza, Liverpool juega un fútbol más de posesión, con una formación 4-2-3-1, que se centra en la construcción de juego por las bandas y transiciones verticales. No obstante, este estilo no está resultando efectivo para el equipo actualmente. Para enero, era el equipo que registraba la mayor cantidad de posesión en la temporada. Aún así, en comparación con la temporada pasada, el equipo no consigue dar los golpes finales y anotar. La temporada 2024-25 el Liverpool finalizó con 86 goles a favor en 38 partidos jugados; en la actual temporada tendrían que anotar 39 goles antes de la última fecha para igualar esa cantidad. Esto lo convierte en un escenario que refleja no solo una caída en la producción ofensiva, sino también las limitaciones de un sistema que, hasta ahora, no logra transformar el control en resultados. 

Recuperado de: Liverpool 

En último lugar, el equipo no está en su mejor momento anímicamente. Con el fallecimiento del jugador Diogo Jota, el equipo recibió un golpe anímico a principios de temporada. En los trabajos convencionales, al menos en Colombia, las personas tenemos cinco días de licencia por luto. Sin embargo, el luto puede durar de meses hasta años, y las repercusiones emocionales son evidentes. Por otro lado, hay jugadores que han sufrido otras pérdidas a lo largo de la temporada. El defensa francés Konaté sufrió el fallecimiento de su padre en enero de este año. Todos estos factores afectan el vestuario y las condiciones en las que los jugadores se desempeñan. El problema ya no es solo cómo juega el Liverpool, sino cómo se siente, y un equipo que no está bien por dentro difícilmente puede competir.  

Liverpool tiene muchos factores que mantienen al equipo en duda y con un rendimiento menor al esperado. Ahora, con el anuncio de la salida de Salah y los rumores de un posible cambio de entrenador la próxima temporada habrá que ver cómo se ve afectado el equipo. ¿Ganarán la UCL dando la sorpresa? ¿Las estrellas harán valer los 400 millones que se invirtieron en verano del año pasado? ¿Clasificarán a la Champions League la próxima temporada? Todo es cuestión de sentarse a ver al equipo y cómo sigue escalando. El equipo tiene condiciones, en jugadores como Dominik Szoboszlai y Hugo Ekitike, y ahora viendo su rendimiento en la fecha FIFA, el prometedor Florian Wirtz.  

Más allá de los números, este Liverpool transmite algo más preocupante: resignación. Un equipo que anota gol y inmediatamente se repliega, que no responde si no recibe el primer golpe, y cuando llega el siguiente partido cometen el mismo error. Y cuando un equipo grande se acostumbra a perder sin reaccionar, el problema deja de ser futbolístico y se convierte en estructural. En el fútbol moderno, tener grandes nombres no garantiza grandes resultados, y hoy los Reds son prueba de ello. Además, si el equipo no logra adaptarse a las distintas situaciones del juego, quedará estancado. Por último, si el equipo no logra una recuperación anímica, su desempeño en el terreno de juego seguirá viéndose afectado. El tiempo dirá si esto es solo una mala racha o el inicio de un declive más profundo, pero por ahora, la nube de la derrota se cierne sobre Anfield. 

Comments
  • Angélica

    Se acabó el amor?

    31 marzo, 2026

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