Por: Arytsha Aholibama
En Sincelejo, muchos niños y jóvenes de las instituciones públicas llegan a sus aulas esperando recibir su complemento alimenticio, ya que, para muchos, representa la única comida segura del día. Pero el día de ayer, se encontraron con una realidad desoladora: los platos están vacíos. El Consorcio PAE Universal 2024-2027 ha formalizado la suspensión temporal del servicio, justificando esta decisión con las faltas de pago por parte de la Alcaldía Municipal de la capital de Sucre.
A través de un comunicado oficial firmado el 31 de marzo de 2026, el consorcio notificó a la Secretaría de Educación Municipal la imposibilidad de continuar con el programa, debido a la mora en el pago de las obligaciones contractuales. El municipio de Sincelejo está debiendo más de 31.599 millones de pesos, correspondientes a saldos insolutos de enero y facturaciones de los meses de febrero y marzo.



El consorcio sostiene que la situación ha roto la “ecuación financiera” del convenio, exacerbada por la Resolución No. 101 de la Unidad Administrativa Especial de Alimentación Escolar (UApA), que redujo sustancialmente los recursos previstos.
Mientras que la Alcaldía de Sincelejo, a través de un comunicado publicado el 7 de abril del 2026 afirmó: “la continuidad del Programa de Alimentación Escolar (PAE) en Sincelejo enfrenta un escenario complejo debido a la significativa disminución de los recursos asignados por el Gobierno Nacional para la vigencia 2026 y 2027. Ante este panorama, se vería obligada a suspender la entrega de al menos una de las modalidades de atención, y solo se podría priorizar la jornada única, considerado el componente de mayor impacto nutricional y permanencia escolar”.

Sin embargo, más allá de los tecnicismos legales y de la reducción del presupuesto enviado por el Gobierno Nacional, queda una pregunta en el aire: ¿Cómo llegó la capital sucreña al punto de no tener cómo pagar un programa tan crítico?
En realidad, no es necesario irse muy lejos, con leerse un poco el historial del mismísimo alcalde, Yahir Acuña, ya empiezan a nacer las dudas. Recordemos que el mandatario de los sincelejanos ha sido investigado por posibles nexos con el grupo paramilitar “Los Rastrojos” (aunque por falta de pruebas, quedó absuelto de esta acusación en 2025 luego de 15 años de investigación) y con Enilce López, alias “La Gata”. Sin mencionar que su padrino era el político paramilitar Salvador Arana, exgobernador de Sucre y presunto cómplice en La Masacre de Chengue, Ovejas.
Resulta imposible no conectar esos puntos con el escándalo que sacudió la opinión pública el año pasado, cuando se filtraron videos que exponían a Yahir Acuña hablando sobre como presuntamente se robaba el dinero de el PAE.

Aunque la defensa de Acuña intentó esconder el escándalo y blindarlo mediante denuncias por injuria contra quienes difundieron los videos, como el senador José David Name, el senador Alex Flórez y diferentes medios de comunicación, la Corte Suprema de Justicia inadmitió la demanda presentada por el alcalde.
Pero resulta bastante interesante como en esos “falsos” videos, Yahir Acuña relata cómo se roba los recursos del PAE y casualmente ahora, este programa esté suspendido por falta de presupuesto y deuda al consorcio.
El PAE en Sincelejo desde hace años es blanco de críticas y cuestionamientos, por lo que es importante resaltar que, según cifras de Colombia Compra Eficiente, el convenio del PAE (por más de 256 mil millones de pesos) fue el octavo más costoso del país entre 2022 y 2025, superando la inversión realizada por departamentos como Huila, Cesar, Chocó, Córdoba y La Guajira.
Sin mencionar que, según documentos del SECOP, existe una extraña falta de interés en la postulación (solo una empresa se postuló) y el proceso de recepción de propuestas estuvo abierta solo cuatro días, lo que ha generado especulaciones de posibles negociaciones por debajo de la mesa. Parece ser que el problema no es por la disminución de recursos enviados por el gobierno, ¿no será más bien que ese dinero se está yendo para otro lado, señor alcalde?
Sincelejo tiene un déficit fiscal de más de 120.000 millones según un reporte realizado por el Ministerio de Hacienda. Un gobernante también debe saber administrar los recursos del municipio, encontrar soluciones y gestionar las medidas necesarias. Yahir Acuña, llegó a un Sincelejo con una deuda enorme, este es su tercer año de gobierno y la deuda sigue extendiéndose.

sa insuficiencia financiera que alega el municipio parece más bien, el resultado de una gestión donde los intereses políticos y las sombras de corrupción han tenido prioridad sobre el bienestar estudiantil. La suspensión del PAE no es solo un incumplimiento contractual; es una vulneración directa a los derechos de la infancia.
¿Cuándo será el día que los gobernantes de turno respeten los recursos que nos pertenecen a los sincelejanos, y en este caso, a los niños y jóvenes de Sincelejo?